Escuchamos y hablamos con frecuencia de la importancia de ser sostenibles, pero ¿sabemos realmente qué significa ese término?

El concepto de desarrollo sostenible aparece por primera vez en el informe Brundtland, también conocido como Nuestro Futuro Común, creado en 1987 bajo la petición de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CMMAD). El desarrollo sostenible se define en el informe como el desarrollo que consiste en satisfacer las necesidades del presente sin afectar negativamente a las condiciones de las generaciones futuras desde el punto de vista medioambiental, social y económico.

Desde entonces, se entiende que una actividad o proyecto es sostenible cuando su impacto en el entorno no implica agresión ni su destrucción en el futuro. El desarrollo sostenible trata de lograr el equilibrio entre los tres desarrollos:

  1. Desarrollo económico: el desarrollo de la economía debe ser igualitario y beneficiar a todas las personas que forman parte de la sociedad.
  2. Protección del medio ambiente: el progreso económico no puede conllevar el agotamiento de los recursos y el daño al medio ambiente.
  3. Desarrollo social: trabaja por la igualdad de oportunidades para todas las personas. Tiene como objetivos la eliminación de la pobreza y el acceso de todos los integrantes de la sociedad a las necesidades. Es imprescindible la igualdad de derechos entre personas evitando la discriminación por edad, raza o sexo.

Es por tanto necesario preservar los recursos naturales, proteger la naturaleza y procurar que todas las personas tengan acceso a las mismas oportunidades.

El desarrollo sostenible nos permitirá dejar un planeta con recursos a disposición de las futuras generaciones a la vez que nos permitirá seguir desarrollando nuestra economía y una sociedad mas justa.